Nueva era. Nuevas metas. Misma ilusión.

Recién entrada la segunda década del siglo XXI, comenzamos nuestra expansión internacional. De esta forma, comenzamos a exportar a distintos países de todo el mundo. Nuestros productos se podían disfrutar a lo largo de todo el globo terráqueo.

Esto nos llevó a recibir el Premio a la Exportación de la Cámara de Comercio de Castellón en 2014, fruto del esfuerzo y la dedicación que ponemos en nuestro trabajo.

Es habitual que cuando uno empieza a hacerse grande, olvide sus raíces y desde dónde partió. Nosotros, sin embargo, siempre supimos cuál era nuestro verdadero lugar. Por eso, comenzamos a involucrarnos en el deporte local. Porque sabíamos que sin nuestra gente, nada hubiera sido posible.

El orgullo del reconocimiento fue una inyección de moral para seguir avanzando hacia el futuro de la mano de nuestra familia: la familia Molde Azul.